lunes, 1 de agosto de 2016

Costa coruñesa

El mes pasado estuve de viaje por la costa coruñesa, os dejo algunas imágenes:


  







sábado, 11 de junio de 2016

Con la mar bella y las aguas transparentes, ¿se pueden pescar sargos a boya?

Poder si se puede aunque no es la mejor opción. Se acerca el verano, lo que significa que tendremos que lidiar con los sargos en unas condiciones que no son las ideales: mar "charcu". Ya llevamos un mes con la mar en calma casi absoluta y ahora que se acerca el estío me temo que el panorama no mejorará mucho. Junio es uno de los mejores meses para la pesca del sargo, puesto que ya terminaron de desovar y arriman a la costa a alimentarse, por lo que hay que aprovecharlo y no dejar de ir a pescar aunque la mar no esté en condiciones. En este artículo os daré una serie de indicaciones que os pueden servir de grata ayuda cuando la mar esté en calma:
  
  - Buscar zonas de costa baja bastante expuestas, donde los sargos encontrarán su  alimento (percebes, mejillones, lapas...). Calar en zonas de fondo rocoso irregular con  bajos o rocas sumergidas que sobresalgan cerca de la superficie, evitando los fondos  de roca lisos. Estas zonas de perfil irregular son muy querenciosas por los sargos,  aparte de que en estos lugares es más fácil que se forme un mínimo espumeru.

   -  Pescar con bajos de fluorocarbono finos de entre 0,18 a 0,23 mm. Procurar que la  línea sumergida sea en su totalidad la colada fina de flúor.  Usar boyas pequeñas de  unos 12 gramos, no más. Plomear mínimamente el bajo de línea con un plomín de  0,5 gr. bastante distante del anzuelo, entre 0,60 a 1 m de este. Incluso podemos  pescar sin plomear si usamos sapas o cangrejos corredores como cebo. Aparejar con  una colada larga, incluso bastante más larga que la profundidad en la que  pesquemos, ya que al estar el plomín bastante distante del anzuelo, tendremos  menos riesgo de "enronchar" en el fondo. De esta forma el cebo se moverá con más  naturalidad.

   - En cuanto a los cebos y enguados: no recomieno usar el clásico macizo de anchoa  o sardina ya que con la mar bella los sargos no le hacen mucho caso, en cambio  las  bogas entrarán con frenesí con estos mares. Suelo usar quisquilla, sapa o pulgas de  mar, siendo imprescindible enguadar con estas últimas si las vamos a usar de cebo.  Antes lo solía hacer, y también con las quisquillas, pero en estos tiempos que corren  las poblaciones de pulga y quisquilla has disminuido considerablemente, por lo que  suelo descartar el uso de la pulga, y las quisquillas solo cojo la cantidad suficiente  para cebo, ya que escasean los sitios donde podamos coger cantidad para macizar  sin esquilmar el pedrero o la zona donde las cojamos. Por eso cuando está la mar en  calma no suelo enguadar.  La sapa es otro cebo muy bueno, ya que los sargos lo  comen muy bien y evita que piquen las bogas.

  -Usar una caña larga, de mínimo 5 m. para poder estar separado de la orilla y no  espantar a los sargos.

 - La acción de pesca consiste en ir recorriendo el pedrero e ir probando en distintos  sitios hasta dar con ellos. En ocasiones al estar el agua transparente, se pueden ver a  los sargos comiendo sobre las rocas desde el acantilado. Si observamos un banco  comiendo sobre la piedra, no dudaremos en echar el aparejo delante de ellos. Si les  presentamos bien el cebo es fácil que piquen, aunque con algo de recelo.

 Aquí os dejo este vídeo relacionado con lo que os acabo de contar.




 Y nada más. Espero que os sirva de ayuda este artículo.
                                        
                          Un saludo y BUENA PESCA.
          


domingo, 29 de mayo de 2016

De tormenta


El tiempo está tormentoso y la mar como un "charcu". Habrá que esperar a que esta se agite un poco y a que pase la tormenta para coger de nuevo los bártulos y encaminarse a las puestas habituales. Como bien saben los pescadores de río, la tormenta da buenos resultados y es buen momento para salir de pesca. En la mar ocurre lo mismo. Antes o después de la tormenta los peces se suelen activar, aunque si la mar no está en condiciones poco se puede hacer. Hay que aprovechar que llega un buen mes, sobre todo para el sargo.
             
                                               Un saludo y BUENA PESCA.

sábado, 28 de mayo de 2016

Pesca de maragotas o pintos al tiento desde roca.

La maragota es una especie relativamente común en nuestras costas. Es un pez que habita encuevado en grietas y agujeros de las rocas cubiertas por algas, saliendo solo de su escondrijo para buscar alimento o para realizar cortos desplazamientos por el fondo. Nunca se separa más de un metro de las rocas por lo que es incapaz de nadar en aguas libres.
Una pesca que suelo practicar con relativa frecuencia es la pesca de esta especie al tiento desde roquedos y espigones. Es una variante de la pesca a fondo que requiere de pescar con la vara en la mano con plomos más ligeros de los que se suelen usar en la pesca a fondo convencional. Aunque esto también depende del estado de la mar. A más mar, más lastre. Normalmente usaremos plomos de entre 8 y 80 gr, aunque no suele ser necesario precisar de plomos superiores a los 60 gr, ya que la maragota no es un pez al que le agrade mucho la marejada, aunque siempre es bueno que mueva un poco la mar para poder engañarla con más facilidad, aunque no es bueno que bata en demasía, ya que con la mar fuerte se encuevan y se muestran inactivas.
Suelo pescar con 2 anzuelos por encima del plomo. Las brazoladas las uno a la línea principal del bajo con perlitas cruzadas o con el sistema perla- emerillón- perla. También las podemos unir mediante un nudo simple de retención, aunque con este sistema se producen más líos en el bajo de línea.
En cuanto a los cebos, los mejores desde mi punto de vista son: la "xorra" o gusana coreana, el "xorrón" o mangón, el tubo o funda, la serrada o "xorra" norte, el cangrejo corredor o sapa, el cangrejo ermitaño y sobre todo la quisquilla viva, esta última un auténtico manjar para estos y otros muchos peces.
Otro detalle muy importante es que esta pesca se debe practicar en horas diurnas, nunca durante la noche, ya que en estos momentos se encuevan y duermen. Es durante las horas centrales del día cuando se encuentran más activas.
El asunto es simple: lanzamos el aparejo SIEMPRE sobre fondo de roca y cerca de la orilla, como mucho a 20 o 30 metros. Tensamos un poco el hilo, vamos tanteando y recogiendo despacio para que no llegue a tensar del todo, aunque si lo suficiente como para notar la picada. Movemos la caña despacio arriba y abajo al son de el oleaje o la corriente, para que el hilo se encuentre siempre en la misma tensión, que nunca será excesiva: cuando venga la ola hacia nosotros, suvimos ligeramente hacia arriba la caña y cuando se forma la resaca, la bajaremos despacio. Así hasta que notemos la picada. Si está no sucede en 4 o 5 minutos, recogemos el aparejo y volvemos a lanzar.
Esto nos puede costar al principio y probablemente perderemos algún aparejo (yo mismo cuando me estaba iniciando era un "enronchador" profesional je, je), aunque a base de práctica le iremos cogiendo el truco. Si vemos que al cabo de 20 minutos y probando a distintas distancias no tenemos ninguna picada, cambiaremos de puesta.
Otro dato interesante es que las maragotas, siempre tienden a mantener más o menos una distancia concreta dependiendo de la profundidad y del estado del mar que halla en un determinado lugar, aunque esta puede variar un poco a lo largo del transcurso de la marea. El caso es dar con la cueva ya que son peces que no se mueven mucho de su lugar de "vivienda". Esta suele estar ni pegada a la orilla ni a larga distancia. Suele estar más bien a media distancia tirando más bien hacia la orilla. De esto me he dado cuente a base de experiencia y de ir muchas veces a un mismo lugar. También es muy importante conocer las zonas y saber donde están las mejores piedras. Si llegamos a un sitio que nunca o pocas veces lo hemos pescado, lo ideal es probar a distintas distancias, aunque os recomiendo tomar como referencia el dato anterior marcado en rojo.
La lucha de este pez es intensa durante los primeros instantes, dando cabezazos hacia las rocas para encuevan se. Una vez que la hemos separado más de un 1 metro de la orilla se deja subir bastante bien.
Intentando capturar este pez también nos podemos topar con sargos, mojarras, julias y si pescamos en espigones o rompeolas de puertos, gran cantidad de morralla o peces pequeños, sobre todo sarrianos o tordos, siendo recomendable usar cebos un poco duros como los cangrejos en estos lugares. Incluso nos podemos topar con algún pulpo.

         
Aquí os dejo una muestra de un buen ejemplar de maragota pescado hace unos días, listo para meter al horno. Ñam, ñam. Aunque recordar: las que no den la talla mínima legal al agua otra vez, hay que ser pescadores responsables.
Un saludo y BUENA PESCA.

                       

martes, 15 de marzo de 2016

¿Donde están las lubinas?

Algunos pescadores de mi zona casi la dan por "desaparecida". Otros dicen que al estar las aguas frías se alejan de la costa (aunque es normal, estamos en marzo). Lo que está claro es que cada año que pasa hay menos peces. No sólo las lubinas, si no todo tipo de fauna piscícola. Pero el caso de la lubina ya es algo preocupante. Puede haber muchas teorías, pero en mi opinión la más convincente no es la contaminación, el cambio climático, las corrientes... (que también influirá bastante), sino las auténticas matanzas que hacen los profesionales. Ya se qué viven de ello y que es un trabajo muy duro. Si pescan cobran y si no pescan no cobran. Pero que pesquen 40 TONELADAS (sí,  así es, como lo oís) no me parece ni medio normal. Además así no dejan pescado para otros profesionales. Hace unos años (tampoco hace falta irse tan atrás) cogías los bártulos y te ibas a la playa urbana de San Lorenzo en Gijón y conseguías muy buenas pescatas de lubina y de muy buen tamaño.  Del 2011 para atrás el panorama no tiene nada que ver. Llevo ya casi medio año sin coger alguna lubina decente. En verano y en otoño cogí alguna pero de la medida justa e incluso menos (C&S por supuesto) y desde ría o puerto donde sobre todo en verano todavía "abundan" ejemplares de pequeño tamaño. Pero desde rompiente, tanto desde playa como pedrero o mixtos donde suele salir algún buen robalo este año estuvieron escasísimas. No es que solo lo diga yo sino que lo dice todo el mundo. Ya se están haciendo en Asturias campañas de marcaje para controlar las poblaciones de lubina en el Cantábrico, marcando con unas pistolas especiales los ejemplares que no dan la talla. Estas campañas están formadas por pescadores deportivos y estoy pensando en colaborar con este proyecto. Haber como acaba el tema.

               Un saludo y BUENA PESCA a todos.

domingo, 6 de marzo de 2016

La pesca del pez aguja.

No es un pez que goce de un gran valor gastronómico (aunque a mi personalmente me gusta mucho hacerlo frito), pero si que goza de un valor deportivo aceptable, por ser relativamente fácil de capturar y por la feroz lucha que presenta en el anzuelo cuando alcanza tallas de relieve. Se trata de una pesca muy entretenida y nos puede hacer pasar ratos extremadamente divertidos, sobre todo cuando se da con un buen banco. Se está empezando a acercar la temporada de las agujas, allá por finales de marzo, empezarán a arrimar los mejores ejemplares. Perdurarán cercanas a la costa hasta finales del otoño, aunque su tamaño va ir disminuyendo a medida que avance la temporada, siendo la primavera, la mejor época para pescarlas, ya que es cuando hay mayor cantidad y de mejor tamaño. Durante el invierno suelen permanecer lejos de la costa, difícilmente accesibles al pescador. Desde costa se suelen pescar con dos técnicas bien diferenciadas: el spinning y la pesca con boya. Contando esta última con algunas variantes. En cuanto a los escenarios hay que citar que las agujas gustan de zonas rocosas expuestas al mar abierto donde puedan dar caza a banos de pequeños peces de los que se alimentan. En los rompeolas o diques exteriores de los puertos se pueden capturar muy buenos ejemplares. No son muy aficionadas al oleaje por lo que debemos elegir días en los que el mar esté bastante tranquilo con un mínimo de rompiente.

Pez aguja dentro del agua

-Pesca a boya.
La primera variante consta de lanzar una boya pesada de peonza lejos de nuestra posición. El aparejo a utilizar será más bien corto, por ser un pez que suele nadar cerca de la superficie. Debemos establecer una colada de entre 1 y 2 m de largo, con un hilo de entre 0,25 y 0,30 mm siempre de flurocarbono y un plomito pequeño hacia la mitad del bajo de línea. Una vez que hemos lanzado la boya bastante abierta, la dejaremos cacear al son de las corrientes. De vez en cuando, arrimaremos unos metros el aparejo para animar a las agujas a entrar al cebo, normalmente pequeños filetes de sardina o chipirón o incluso anchoa de lata, encarnando en un anzuelo bastante pequeño y recto del número 4 al 9 dependien do de la marca. La picada de la aguja suele ser bastante violenta y debemos dejar que trague el anzuelo, ya que al tener la boca muy alargada, difícilmente clavar por ahí. Su defensa se caracteriza por dar carreras hacia todos los lados y saltar fuera del agua.

La segunda variante consta de emplear el macizado de las aguas, al igual que hacemos con el sargo. La típica pasta de anchoa que venden en las tiendas de pesca será el enguado ideal. Iremos vertiendo pequeñas paladas cerca de la orilla para atraer a las agujas. Muchas veces se puede observar el banco acercándose al aroma del macizo. Cuando creamos que ya hemos reunido a un buen número de ejemplares lanzaremos la boya un poco distante de la orilla y la acercaremos poco a poco hasta notar la picada de la aguja. El tipo de aparejo será el mismo que el de la primera variante. Lo único distinto es que debemos usar una boya un poco más pequeña, ya que no necesitaremos lanzarla a gran distancia.

-Pesca a spinning.
Esta es una modalidad de pesca muy apta para pescar agujas ya que al ser un pez acostumbrado a la caza, atacará con bastante entusiasmo a nuestro señuelo. Los mejores son los paseantes , los poppers y los pequeños minnows flotantes o suspendidos. Siempre utilizaremos artificiales de superficie, aunque cuando están cazando, lo mejor es usar pequeños vinilos muy parecidos al pez pasto del que se estén alimentando moviéndonos por arriba. Si las aguas están un  poco claras, podemos observar en muchas ocasiones al ejemplar persiguiendo el señuelo pero sin decidirse a atacarlo. En estos casos lo mejor es recojer a toda velocidad el señuelo durante unos segundos y dejar de recojer de repente. Así la picada será brutal y decidida.

             
Pez aguja capturado con señuelo artificial.

Después de otra parrafada me despido de vosotros. Espero que publicar todos mis conocimientos sobre la pesca os sirva de gran ayuda sobre todo a los que estáis aprendiendo.
Un saludo y BUENA PESCA a todos.

sábado, 27 de febrero de 2016

Esperando a que pase el invierno...

Durante el invierno no voy casi nada a pescar. Entre las ciclogénesis, los temporales de mar, el frío, etc, uno prefiere quedarse en casa y no saber nada de la pesca durante estos meses. Aunque ya esta apunto de terminar el mes de febrero y el mes de marzo está a la vuelta de la esquina. Ya te empiezan a entrar de nuevo las ganas de volver a coger la vara y encaminarse por los cantiles, pedreros y playas con las cañas y la mochila a cuestas. Espero empezar pronto la nueva temporada 2016.
                          Un saludo y BUENA PESCA a todos.